EL PROCESO PARA EL RECONOCIMIENTO DEL GRADO DE DEPENDENCIA
¿Te han diagnosticado una enfermedad neurodegenerativa o has sufrido un daño cerebral adquirido como un ictus o una lesión cerebral? ¿Notas que tú o algún familiar tuyo cada vez tiene más dificultades para desempeñar las actividades básicas de la vida diaria como vestirse, asearse, desplazarse o preparar comidas?
En estos casos es habitual que surjan dudas sobre las ayudas y recursos disponibles. La Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, tiene como objetivo garantizar el acceso a servicios y prestaciones para aquellas personas que, debido a una enfermedad, discapacidad o al envejecimiento, necesitan el apoyo de otra persona para desarrollar las actividades básicas de la vida diaria.
En esta entrada te explicamos, de forma sencilla, qué es la dependencia, cómo es el procedimiento para solicitar su reconocimiento y a qué recursos puedes acceder si se reconoce tu situación.
¿Qué es la dependencia?
La dependencia es el estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, la enfermedad o la discapacidad, y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención de otra u otras personas o ayudas importantes para realizar actividades básicas de la vida diaria o, en el caso de las personas con discapacidad intelectual o enfermedad mental, de otros apoyos para su autonomía personal.
¿Cómo es el proceso de reconocimiento de la dependencia?
1.- Presentación de la solicitud
El procedimiento comienza con la presentación de la solicitud ante la Administración competente, acompañada de la documentación necesaria, entre la que habitualmente se encuentra:
-DNI o documento identificativo.
-Certificado de empadronamiento.
-Informes médicos actualizados.
-Otra documentación que pueda requerirse según cada caso.
2.- Valoración de la situación de dependencia
Una vez admitida la solicitud, un profesional acreditado -habitualmente un/a trabajador/a social- acudirá al domicilio de la persona solicitante para realizar la valoración.
En dicha valoración, se evalúa el nivel de autonomía y capacidad para realizar actividades de la vida diaria como aseo, movilidad, vestido o alimentación. Para ello se utiliza un instrumento estandarizado denominado Baremo de Valoración de Dependencia (BVD).
En función de la puntuación obtenida, se puede reconocer alguno de los siguientes grados:
-Grado I (Dependencia moderada): La persona necesita apoyo para realizar las actividades básicas de la vida diaria al menos una vez al día o requiere apoyos intermitentes para mantener su autonomía.
-Grado II (Dependencia severa): necesita ayuda dos o tres veces al día para realizar diversas actividades básicas, aunque no precisa el apoyo permanente de un cuidador.
-Grado (Gran dependencia): requiere ayuda varias veces al día y necesita el apoyo continuo e indispensable de otra persona debido a su pérdida total de autonomía.
3- Resolución administrativa
Tras la valoración, la Administración emite una resolución en la que reconoce, o no, la situación de dependencia y el grado correspondiente. En dicha resolución también se indica el catálogo de servicios y prestaciones a los que la persona puede acceder en función del grado reconocido.
4.- Programa Individual de Atención (PIA)
Una vez reconocida la situación de dependencia, se elabora el Programa Individual de Atención (PIA), en el que se determina cuál es el recurso más adecuado teniendo en cuenta las necesidades de la persona y su entorno familiar.
Los principales servicios incluidos en el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia son:
-Servicio de ayuda a domicilio
-Centro de día o centro de noche
-Atención residencial
-Teleasistencia
Además, existen diferentes prestaciones económicas:
-Prestación económica vinculada al servicio (puedes encontrar toda la información relativa a esta prestación en esta entrada del blog (adjuntar enlace))
-Prestación económica para cuidados en el entorno familiar
-Prestación económica de asistencia personal
¿Por qué es importante solicitar la dependencia?
El reconocimiento de la situación de dependencia permite acceder a recursos que favorecen la autonomía personal, mejoran la calidad de vida y proporcionan apoyo tanto a la persona dependiente como a su familia.
Las prestaciones económicas ayudan a hacer frente a parte de los gastos derivados de los cuidados.
En CIRON, nuestra trabajadora social acompaña a las personas y a sus familias durante todo el proceso.
Si tienes dudas sobre si puedes solicitar la dependencia o necesitas ayuda con la tramitación, estaremos encantados de asesorarte y acompañarte durante todo el proceso.