Epilepsia Infantil: Diagnóstico, Tipos y Estrategias de Manejo

¿Qué es la epilepsia infantil?

La epilepsia es uno de los trastornos neurológicos más comunes en la infancia, caracterizada por la presencia de crisis epilépticas recurrentes debido a una actividad eléctrica anómala en el cerebro. A pesar de que la mayoría de los niños con epilepsia pueden llevar una vida saludable con el tratamiento adecuado, el diagnóstico y manejo temprano son fundamentales para minimizar los efectos a largo plazo de la enfermedad.

En esta entrada, exploraremos qué es la epilepsia infantil, los diferentes tipos de crisis epilépticas, su diagnóstico y las opciones terapéuticas disponibles (1).

¿Cómo podemos definir la Epilepsia Infantil?

La epilepsia se define como una predisposición crónica del cerebro a generar crisis recurrentes. Una crisis epiléptica se produce cuando un grupo de neuronas en el cerebro se activa de manera anómala, desencadenando una descarga eléctrica excesiva. La epilepsia no es una enfermedad en sí misma, sino un trastorno caracterizado por la recurrencia de estas crisis.

En los niños, la epilepsia puede presentarse de diversas maneras, desde crisis breves y sutiles hasta episodios más complejos que involucran pérdida de conciencia, movimientos convulsivos o alteraciones en el comportamiento. El manejo adecuado de la epilepsia infantil no solo implica el control de las crisis, sino también un enfoque integral que aborde el impacto en el desarrollo físico, cognitivo y emocional del niño (2).

¿Qué tipos de Crisis Epilépticas podemos encontrar en niños/as?

Las crisis epilépticas se clasifican según su presentación clínica y su origen en el cerebro. Los principales tipos son (2):

  1. Crisis focales (parciales): Las crisis focales se originan en una parte específica del cerebro. Dependiendo de la zona afectada, los síntomas pueden variar ampliamente. Pueden ser simples (sin pérdida de conciencia) o complejas (con alteración de la conciencia).

  2. Crisis generalizadas: Las crisis generalizadas involucran una descarga eléctrica simultánea en ambos hemisferios cerebrales. Estas crisis afectan más ampliamente el comportamiento y la función del niño. Los tipos incluyen:

    • Crisis tónicas-clónicas: Son las crisis convulsivas clásicas que incluyen rigidez muscular seguida de sacudidas rítmicas de las extremidades.

    • Crisis de ausencia: Caracterizadas por breves períodos de pérdida de conciencia, generalmente sin convulsiones, en los que el niño puede parecer desconectado o atónito.

    • Crisis mioclónicas: Se presentan como sacudidas breves e involuntarias de los músculos, a menudo en ambos lados del cuerpo.

    • Crisis atónicas: Pérdida repentina del tono muscular, lo que puede resultar en caídas inesperadas.

¿Cuáles son las causas de la Epilepsia Infantil?

La epilepsia infantil puede tener múltiples causas, que varían según la edad del niño, el tipo de crisis y la presencia de otros trastornos neurológicos. Las principales causas incluyen (2):

  1. Causas estructurales: Anomalías en el cerebro, como malformaciones corticales, lesiones cerebrales previas (traumatismos, infecciones), tumores cerebrales o lesiones en el cerebro durante el parto pueden predisponer al niño a desarrollar epilepsia.

  2. Causas genéticas: Se ha identificado una predisposición genética en algunos casos de epilepsia infantil. Estos trastornos pueden implicar mutaciones en genes específicos que afectan la actividad neuronal, como es el caso de las epilepsias hereditarias.

  3. Causas metabólicas: Trastornos metabólicos que afectan el equilibrio bioquímico del cerebro, como hipoglucemia, hipocalcemia o disfunciones mitocondriales, pueden desencadenar crisis epilépticas.

  4. Infecciones del sistema nervioso central: Enfermedades como la meningitis, encefalitis o parasitosis cerebral pueden provocar epilepsia como consecuencia de la inflamación cerebral.

  5. Causas desconocidas: En algunos casos, no se puede identificar una causa clara de la epilepsia, lo que se clasifica como epilepsia idiopática.

¿Cómo se realiza un diagnóstico de la Epilepsia Infantil?

El diagnóstico de la epilepsia se basa en una evaluación clínica detallada que incluye el historial médico, la descripción de las crisis y la realización de pruebas complementarias. Los pasos comunes para el diagnóstico incluyen (1,3):

  1. Historia clínica y observación de los episodios: Los padres o cuidadores deben proporcionar información detallada sobre las características de las crisis, su duración, frecuencia y síntomas asociados. En algunos casos, los niños pueden no recordar los episodios, por lo que las observaciones de terceros son cruciales.

  2. Electroencefalograma (EEG): Esta prueba mide la actividad eléctrica en el cerebro y es esencial para identificar patrones anormales asociados con las crisis epilépticas. Un EEG puede ayudar a clasificar el tipo de epilepsia y proporcionar información sobre su localización en el cerebro.

  3. Imágenes cerebrales: Las pruebas de neuroimagen, como la resonancia magnética (RM) o la tomografía computarizada (TC), se utilizan para identificar posibles anomalías estructurales, lesiones o tumores que puedan estar causando las crisis.

  4. Pruebas genéticas: En algunos casos, especialmente cuando se sospecha de una causa genética, se pueden realizar pruebas genéticas para identificar mutaciones o síndromes relacionados con la epilepsia.

¿Cuál es el manejo y tratamiento de la Epilepsia Infantil?

El tratamiento de la epilepsia en niños tiene como objetivo controlar las crisis y mejorar la calidad de vida del paciente. El enfoque terapéutico incluye (1,3,4):

  1. Tratamiento farmacológico: Los fármacos anti crisis epilépticas son la base del tratamiento farmacológico en la epilepsia. Existen diferentes clases de medicamentos y la elección del medicamento depende del tipo de crisis, la edad del niño y las comorbilidades asociadas.

  2. Dieta cetogénica: En niños con epilepsia resistente al tratamiento, la dieta cetogénica, que es alta en grasas y baja en carbohidratos, ha demostrado ser eficaz en la reducción de las crisis. Este tratamiento debe ser supervisado por un especialista en nutrición y un neurólogo pediátrico.

  3. Cirugía: En casos de epilepsia focal resistente al tratamiento farmacológico, la cirugía puede ser una opción para extirpar el área del cerebro responsable de las crisis.

  4. Terapias adicionales: Además del tratamiento farmacológico, el tratamiento psicológico, cognitivo y físico juega un papel crucial en el manejo de los aspectos emocionales y sociales de los niños con epilepsia. La intervención temprana en el desarrollo académico y social puede mejorar el pronóstico global del niño. Desde logopedia, a terapia ocupacional, neuropsicología o fisioterapia.

Conclusión

La epilepsia infantil es un trastorno neurológico complejo que puede tener un impacto significativo en el desarrollo del niño si no se maneja adecuadamente. Un diagnóstico temprano y un tratamiento personalizado son fundamentales para controlar las crisis y mejorar la calidad de vida del paciente. Con un enfoque integral que incluye intervención médica, apoyo emocional y educativo, muchos niños con epilepsia pueden llevar una vida plena y activa.

Mario Urbano Martín, Neuropediatra.

 

1.      Poveda JCP, Bulacio JC, García, EE.  Epilepsia en niños: Clínica, diagnóstico y tratamiento. Editorial Pontificia Universidad Javeriana. 2014.

2.      Prior MDAA, García MR, Navarro JO, Singer PA. Epilepsia: generalidades sobre las crisis epilépticas y la epilepsia. Medicine-Programa de Formación Médica Continuada Acreditado. 2023; 13(72): 4205-4219.

3.      Martino G, Martino R. Manual de epilepsia. Nobuko. 2021.

4.      Girón JCL, Duarte W, Rodenas G. Cirugía de epilepsia en pediatría: ¿Por qué?,¿Cuándo?, ¿Cómo?.  Apuntes de Epilepsia en la infancia y adolescencia, 175.